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jueves, 19 de noviembre de 2015

EL BAILE DE LA NADA

Psicológico maravilloso disfrute, el día que pasa y queda intentando ver a todos los que nos has podido ver. Tienes ánimo y eso te encanta y se normaliza el pavor con el que sientes las cosas, otra cuestión es la prisión en la que viven las moscas puñeteras, felices de permiso en tu casa que es una cárcel. Algunos amigos están hechos polvo, una cosa que acabo de pensar es que yo creo que se han ido las sensaciones de miedo. En una incertidumbre cruzas la plaza y te sientes muy listo ayer por la noche a las cuatro de la mañana en tus sueños pero ahora es la misma hora y es la sirena de la policía que pasa la que te despierta y puedes ver un poquito a tus amigos al final.
Piensas que tienes algún problema dentro, puedes garantizar que no estás en un spa sino en la calle y te parece muy bien aunque de manera diferente.
Otra cosa que sé es que sientes que eres algo dentro de un texto muy largo que viene a decir que estás dentro de la rutina de todo el mundo, el próximo permiso para que te dejen salir de tu casa y te levanten el arresto domiciliario estará lleno de todo tipo de frialdades, has calculado que al menos es algo maravilloso no estar en la cárcel. A qué tener tantos cuidados con uno mismo, simplemente por contestar preguntas y no poder decir nada.
El motivo es que mañana te levantan el arresto domiciliario y puedes someterte al detector de mentiras porque eres inocente y has nacido así. Lo malo es que a pesar de los datos y sentimientos no sabes interpretar la realidad mañana para la prensa, y tendrás que hablar de lo que ha pasado pero no recuerdas nada.
Hay algunos vídeos grabados en todo el panorama y te podrían dar una pista, no entiendes que se presten a eso los dueños que contestaban al rol de tus grabaciones. Preguntas algo y te dicen otra cosa que no estás autorizado para contar, entonces mañana no podrás decir nada a la prensa.
Mañana cuando salgas verás a algunos amigos de la función en tu obra de teatro, porque, ahora lo recuerdas, eres un actor de teatro con una obra estrenada en la Gran Vía de Madrid del 17 de diciembre al seis de enero, con venta anticipada todos los días.
A lo mejor no eres el actor de teatro sino el que ha escrito la obra, entonces eso ha tenido que ser hace veinte años.
También has podido sacar un disco y eres cantante. Muy educado pareces para ser cantante pero a lo mejor eres de los que toman clases de canto y saludan, sigues creciendo.
Ahora recuerdas que han nacido en Las Vegas.
Y por fin sales de casa, una noche de glamour.
Ves soldados por las calles y no encuentras a tu hermana perdida desde junio, quizás esté en otro país ya, sería lo mejor. Quizás esté contenta en estos momentos muy segura de todo y pasando las familiares navidades interpretando mal los villancicos.
Vas a pedir champán y a comprar en la efnak un libro de Vargas Llosa, aunque a ti lo que te gusta es Camilo José Cela, también Mishima.
Cantas un poco bajito y te sorprendes porque tú realmente no eres cantante.
Tienes dinero en el bolsillo y las llaves de una casa prestada, hay mucha policía y soldados por las calles y también posibles compradores de tu coche, esperas que no se vayan a echar para atrás porque lo cierto es que no sabes conducir.
Una noche despertarás y te darás cuenta de que ya ha acabado todo, entonces tendrás 45 años pero todavía eres joven y además un artista. Estrenan una obra tuya en la Gran Vía, el primer mes gratis para todo el mundo porque ya la gente no tiene buena salud. Ni dinero.
La tormenta va a empeorar...y  es mejor que te metas en un bar a tomarte un café, no, todavía no bebas champán, si bebes champán te vas a quedar dormido. A las doce y media de la noche te tendrás que poner de acuerdo con una mujer para descubrir y explorar y hacer cosas nuevas a tu ritmo, las llaves deben ser de su casa.
Han acordonado algunas calles, es todo muy extraño. Los soldados pasan con cara seria a tu lado, no dicen nada, a lo mejor también tienen frío pero no es sábado, es un día opaco.


Han pasado los días, por si lo quieres poner en tu diario. Vas a bajar al club para generar una estructura social en tu vida modificando tus hábitos. En el fondo todo es igual. Ya no vives en democracia...¿Cuánto tiempo ha pasado? ¡Nada! En muy poco tiempo la democracia se acabó y empezó el horno durante quince o veinte días. Al final has vuelto, has vuelto a ser tú mismo. Te has enfriado pero te han dejado salir de casa, bomba total, Vas a contar unos buenos trozos de tu obra de teatro en el club, allí serás admirado...¿Te han autorizado a hacerlo? ¡Tenías que haberte sacado el permiso para eso, qué bueno que haya tanto amor! Todos los días que has vivido...¿Para qué han servido? Bueno, te gustaba escribir y dos copitas por aquí y dos copitas por acá, eso también. ¡Muy fácil, ahora tiene un mayor sentido que te pongas de canto en la presentación para tener algo de color! (No se te olvide el detalle de tomarte un chicle de menta para que no te huelan los mecenas a alcohol y des la nota, la mala nota. España no puede seguir yendo así por el mundo y ahora tienes la nacionalidad española, aunque naciste en Estados Unidos. La verdad es que están mejor las cosas aquí que allá y además se van a reestablecer o eso dicen. Tú tranquilo, no tengas miedo. Tradición y secretos milenarios, misterio y esencias adaptadas, fanal de seducción)
Y ahora te gustaría entrar en las rebajas pero te ha entrado sed, vas caminando por Gran Vía hasta Sol y no sabes si es mejor pasear de Callao a Ópera, pero han puesto vallas negras metálicas muy sólidas y no dejan entrar a la gente, por suerte hoy el metro no está cerrado. Tienes miedo de usar el metro, por el riesgo de atentados...¡Mejor pasear! Aunque la verdad es que los autobuses tampoco son seguros. Arcos de seguridad en varios anillos y registros a fondo en algunos puntos, controles y puertas cerrdas, se revisa todo, las bolsas y las mochilas. Agentes de la Policía Nacional, antidsturbios...¿Qué está pasando? Los soldados son para controles en las fronteras terrestres, nivel 5 de alerta...¿Qué hacen aquí? La novedad no sabes cómo calificarla. Tú vive tu vida, pide una copa de champán. Ahora es tiempo--no vas a dejar de entregarte a los placeres de última hora de tu juventud, cafeína ya tienes-- aquí sólo parece haber Policía Municipal. En el bar de enfrente no hay seguridad privada, un poco de intimidad, de tranquilidad...¡Veremos!
Tienes que darte prisa hay un complot y un conspiración en España y te están señalando, tú eres más inocente que un churro, a lo mejor te vuelves a vivir al Estado de Nebrasca. Pero lo mejor es que no se te vaya el tiempo, no es una tontería vivir. Debes hacerlo así. Corre, te esperan en el club. Te esperan ahora en el club para que recites tus obras dramáticas, ya podía haber pasado eso en tiempos de juegos y de paz, pero no puedes acabar de elegir. Ha sido un acierto tu nueva vida, pero ahora este fin del mundo o acontecimiento frívolo y catastrófico sin unidad de pensamiento te ha sentado cómo una usurpación, tampoco te van a dar el Nobel. El arte con sus espectáculos teatrales y revistas te esperan en Madrid, lo que siempre habías querido. Pero no en el Madrid que te has encontrado. No puedes elegir, ahora hay unas normas. Han tardado en llegar pero aquí están, no es para nada fácil, juegas solo contra el tiempo, pero ahora hay normas. El Madrid de los artistas vuelve a ser tuyo, no te olvides de tu abrigo de armiño.
FIN



martes, 17 de noviembre de 2015

DE PROFESIÓN, MENDIGO

Primero supo que tenía fiebre y luego se sintió mal, caminó por las calles en busca de un poco de calor y de unos vinos tintos pero no se sintió mejor, de alguna manera eso era todo. Sentía un torbellino por la vida y cierta náusea y con el tiempo nada había mejorado en él. Perdido por las calles tocaba la guitarra en el Túnel de las Delicias y en el Túnel de la calle Labradores. Hacía canciones de Los Secretos, ellas componían su exaltado repertorio. Sin embargo es día estaba enfermo y la voz no le salía, ganó unas pocas monedas. De la funda de su guitarra sacó una botella de ron y se metió un poco entre pecho y espalda. Hoy no sería complicado encontrar una pensión, pensó, y su amigo José Luis, el periodista en paro, siempre le ayudaba. José Luis era uno de los 150000 periodistas que habían perdido su empleo con la crisis, subsistía escribiendo artículos por internet y viviendo en casa de sus padres, aunque ya tenía casi 50 años y sus padres eran muy ancianos, al menos cuando ellos faltasen heredaría la casa, aunque no sabía cómo iba a poder pagar las facturas. José Luis pensaba que con el tiempo volvería a trabajar en algún medio, aunque fuera digital, y a tener un buen sueldo. Lo que no sabía él era que con su edad ya no le iban a contratar en ninguna parte. Nacho, el cantante de la calle Labradores, vivía de pensiones. Al día conseguía lo suficiente para pasar la noche en una pensión y por las mañanas tocaba la guitarra y cantaba. En el fondo ganaba casi 30 euros al día y a veces más, lo suficiente para vivir...lo suficiente para malvivir.
A veces José Luis y Nacho tomaban un café con Juan Carlos, uno de los cientos de miles de licenciados en historia que naturalmente no encontraba trabajo. Se había pasado la juventud estudiando porque no era muy ducho con los estudios y cuando le llegó la madurez no había trabajado en nada y no había trabajo para él, la crisis lo terminó de jorobar todo y Juan Carlos era uno de los cientos de miles de licenciados de una carrera de letras que no sirve para nada, aunque el saber no ocupe lugar, no da de comer.
Juan Carlos iba a pedir una ayuda social, también vivía con sus padres que eran muy ancianos ya, esperando heredar la casa para luego venderla y tener un desahogo...Juan Carlos tenía más de 45 años, había trabajado antes de la crisis de teleoperador un tiempo, pero ya no le cogían en esos trabajos, preferían a gente más joven. De vez en cuando daba unas clases de gramática a estudiantes de bachillerato y tenía para unos vinos, no tenía novia ni se la conocía y estaba gordo y rotundo por la medicación de los antidepresivos que le daba el psiquiatra al que acudía por bajones anímicos al ver que era una persona que no servía para nada.
Nacho era el más joven de los tres, a penas treinta años, pero prefería ser un cantante por libre que trabajar de camarero donde a lo mejor si que encontraba trabajo pues con veinte años había trabajado unos años por el sistema de trabajar lo suficiente para cobrar el paro, cobrarlo, y luego volver a trabajar. En aquella época, cuando había trabajo, todo el mundo hacía lo mismo. Trabajar hasta tener paro y luego cobrar el paro íntegro y después volver a trabajar. Todo el mundo hacía lo mismo porque siempre había trabajo, el que no le sacara dinero al Estado era un ttonto. Así es cómo hemos arruinado a el país, en parte.


Cuando Ricardo se unía al grupo la discusión era saber si Nacho era un mendigo o no, porque era un mendigo pero también era un músico y pedía dinero pero al menos tocaba un instrumento y además cantaba. Ricardo le tenía envidia a Nacho porque en su trabajo cómo desarrollador de contenidos sólo le pagaban diez euros al día y sin embargo Nacho ganaba más de 30 euros diarios cómo mendigo o cómo músico cantante que pide dinero debajo de un puente crucero de paso.
Lo mejor era que cómo Nacho todavía era joven podía cambiar de vida y trabajar de camarero cómo cuando lo hizo al principio de su vida laboral, aunque no le apeteciera.
Ricardo vivía con su padre, que era viudo, y cuidaba de sus achaques, Su padre le daba algo de dinero por hacerle de enfermero y también de chico de los recados y así, junto a los diez euros diarios de trabajador de internet, tenía suficiente para sus gastos. Sus gastos eran siempre beber y fumar. Nunca tenía dinero para una mujer, ni puta ni no puta. El dinero era todo para él, tampoco invitaba a nada a sus amigos ni hacía regalos de Navidad o cumpleaños. Era muy agarrado porque le costaba mucho esfuerzo ganarse el poco dinero que tenía, y eso le había creado cierta mala fama. Pero le daba igual.
La verdad era que la crisis había hecho a la gente más tacaña que desprendida, eso era una realidad. Compartir se compartía a veces, pero de lo que sobraba. La gente le daba dinero a los pobres sin saber que ganaban mas que ellos, eso era otra realidad, pero siempre pensamos que un pobre lo es más que nosotros, y no siempre es así.
¿Para qué tantos estudios, tantas carreras, si luego nadie ha encontrado trabajo? ¿Por saber? ¿Por ego?

José Luis era muy intelectual. Tres novelas suyas dormían en un cajón esperando un día ser publicadas, siempre tenía frío y era muy delicado. José Luis era uno de tantos escritores que al tener mucho tiempo libre por estar sin trabajar, se habían dedicado a escribir. Siempre pensaba en una guerra y en el fin del mundo y buscaba noticias así por internet, y eso le hacía sentirse mejor, pues cuando colapsara el sistema todo el mundo estaría jodido y no sólo él. José Luis esperaba animado y con ansia el fin del sistema capitalista para que todo el mundo estuviera sin dinero y trabajo, cómo lo estaba él. Así cuando toda la humanidad estuviera fastidiada y dañada él no se sentiría tan solo en su pesar. La verdad es que José Luis esperaba con mucha ilusión la guerra y el final de todo el mundo conocido, para que todos estuvieran jodidos y no sólo él.
Ricardo no estaba mal, se entretenía escribiendo en sus numerosos blogs, así pasaba su tiempo. Y su trabajo le daba el dinero suficiente para, al vivir con su anciano padre, tener dinero para gastarse en sus vicios. Ricardo en el fondo deseaba que le fueran mejor las cosas a todo el mundo, pero a todo al mundo no sólo al diez por ciento de la población española. En serio que creía que las crisis eran  cíclicas y que todos volveríamos a ser ricos otra vez y a tener trabajo. Ricardo vivía de ilusiones en un cuento, su vida era beber y fumar. Estuvo metido en las drogas diez años pero lo dejó, por salud y por falta de efectivo. En el fondo era un ser muy extraño, pero era una buena persona a pesar de que le tuviera envidia a Nacho porque ganara más dinero que él mendigando. Nacho no vivía con sus padres sino en pensiones para ser más libre y eso en el fondo le disgustaba a Ricardo que pensaba que un chico tan joven tendría que estar con el núcleo familiar.

En el fondo eran tres amigos que tenían mucho tiempo libre y muy poco dinero para sus gastos, así que su destino era convertirse en gente culta y educada que asistía a conferencias--que eran gratis--y a presentaciones de libros de poemas y exposiciones de arte y cuadros. En el fondo eran unos amigos que habían optado por la cultura para pasar el tiempo pero que de no ser por sus progenitores estarían debajo del punte viviendo. En fin, la vida cultural gratuita cuando no se tiene medio uno piensa que tiene que convertirse en un motor de denuncia de los más desfavorecidos y no es un abstracto elitista para los mejores dotados. Siempre ha habido artistas pobres pero ahora lo que pasa es que los pobres se han convertido en artistas.




Esa fiebre que tenía Nacho era algo más que una fiebre, era una extraña enfermedad que él siempre llevaba consigo y que le inutilizada para ganarse la vida trabajar de y en cualquier cosa. Sin duda siempre había sido así, demasiado pescado en su dieta y muy poca carne, demasiado fósforo y muy poca proteína y siempre igual, cada día siempre igual, un bajo nivel de azúcar. La vida de mendigo por otro lado, tampoco ayudaba.
Los demás estábamos más interesados que preocupados por su salud, porque Nacho era un caso.
Estuvo en planta aceptándose una vez y muchas veces seguidas,  sabía que el sistema era de democracias que se suceden con atención a los más fuertes y dotados, dejando a los demás en el cubo de la basura. Después de veinte años desde el 212 o desnivel 112 te deben derivar a un lugar mejor cuando te pongas lo suficientemente nervioso, igual para particulares que para matrimonios mixtos y sin duda eso te haría capaz de no escapar de este mundo que es una máquina de vender humo y en Valladolid una nevera y quizás vender cupones a los 48 años sea el destino de Nacho pero ahí tienes, Nacho todavía es joven y prefiere ser un mendigo cantante a vivir de camarero pero no se está haciendo viejo, se está poniendo enfermo y no entiende nada
Los amigos le dan leche condensada en un café y se lo pasan bien en un día no programado en donde se ven señales. Pero la vida pasa y según otros sigues cursi mientras estás escuchando Rock FM.
Después de tomar el café los amigos van a una exposición de arte. Se lo pasan bien criticando al artista con maldad y riéndose de sus interioridades y así son felices.
Luego salen a beber, se deciden por tomar alcohol y cogerse juntos una buena cogorza para pasar sus días y mientras hacen eso las bolsas mundiales están cayendo en picado con fuerza y se inicia el reseteo del sistema capitalista, pero ellos no lo saben. Nacho sigue con sus ojos de fiebre cuando llegan al bar Penicilino de Valladolid y cada uno se toma una jarra de cerveza y después salen de ahí y se dirigen hacia el bar Irlandés en Valladolid pero está cerrado así que ponen rumbo hacia el bar Malayerba de Valladolid y piden una cerveza de miel y chocolate, una cerveza negra de miel y chocolate. Con esa cerveza a Nacho se le pasa la fiebre pues tiene muchos elementos vitamínicos que hacen que todos se sientan bien, y Nacho se recupera de su enfermedad. Pasa el tiempo y mientras ellos se dirigen hacia el Bar Carcamal en Valladolid y se toman otra caña todos los operadores mundiales del sistema financiero de valores están nerviosos porque el sistema creado se derrumba cómo un castillo de naipes pero ellos siguen bebiendo y van al bar de La Acequia en Valladolid y luego terminan con dos cervezas más en el discobar Anais de Valladolid. Cuando salen tarde del último bar y se despiden y cada una va para su casa y Nacho corre a su pensión, Wall Strret ha perdido más de seis puntos y el Nasdak se hunde y el Ibex35 también lo hace arrastrado por las comodities y los bonos basura y la crisis de deuda. Han pasado unas horas en los bares mientras el sistema finaciero se venía abajo y sólo el oro resistía el embite de la nueva recesión dentro de una nueva crisis sistémica. José Luis se ha gastado 20 euros de una ayuda social que tiene, se lo puede permitir porque vive con sus padres y no paga piso ni ropa ni comida. Ricardo se ha gastado los diez euros de su trabajo de hoy más diez euros que le ha dado su padre, se lo puede permitir porque vive con su progenitor que es viudo en una casa grande con todas las comodidades. Juan Carlos se ha gastado los veinte euros que había cobrado dando unas clases de gramática, se lo puede permitir porque vive con sus ancianos padres y por último Nacho ha ganado hoy bastante dinero pidiendo y aunque no se lo pueda permitir lo ha hecho, si le quedaban algunas monedas para pagarse la pensión, se las han dejado otros amigos. AL FINAL LOS BARES ESTÁN LLENOS pero de gente que realmente es pobre, que realmente no tienen nada o muy poco pero que vive mantenida por sus padres o por la pensión de un familiar mayor ya jubilado. Y sí, AL FINAL LOS BARES ESTÁN LLENOS pero eso no quiere decir que no haya una crisis descomunal.

lunes, 16 de noviembre de 2015

RUSIA SE PREPARA PARA UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL

INTERIOR Y TERRITORIO

Las manos frías que sienten todavía debajo de frazadas de ropa clara, caminar y hacerlo a buen paso. Es entonces cuando te entregas a pensamientos: aquellos días en que invitabas a los pensionistas pobres a champán en aquel bar al lado del metro de Malasaña. Recuerdos de aquellos que vivían todos ellos refugiados del frío y del hambre, estudiando algo. Estudiando algo pero sin mucho aprovechamiento. Los días van pasando y quedan, de alguna manera guardamos los gestos de los días pasados, aquellos en los que éramos más jóvenes o teníamos más espíritu. No sabes cómo pero hay una gran distancia recorrida ya y no has llegado a ninguna parte. Clara cose telas para una tienda de ropa en Parla, la conociste un verano en los bares de Prosperidad, entonces eras más guapo o eso piensas. Te acercas a mirar el reloj de Sol y piensas que podría ser el reloj de cualquier pueblo pero estás en Madrid, las calles son claras y limpias y las casas bonitas. El centro está muy cuidado. Coges un metro hasta Ópera y das un paseo por el Madrid de los Austrias, casi todo Madrid es barroco. 

Estás recordando mientras caminas y los recuerdos fluyen en manada y tropel tras tus pasos, es un borboteo continuo de sensaciones y piensas que algo has aprendido pero no sabes qué es, de repente te imaginas mucho más viejo de lo que eres y lo sientes así. Los demás acuden a sus ocupaciones, hacen cosas, se preparan para algo, intervienen con mayor denuedo en la vida. Tú eres más pasivo, no lo entiendes bien pero es así. Dejas que todo se suceda y no haces nada para cambiar tu vida porque ahora lo piensas...¿Qué es la vida?

La corriente del río es ahora más animada, te lleva desplomado de alguna forma por sus interiores y lo ves todo más oscuro, fluye la existencia pero hay menos luz y todo está más apagado, esa vieja alegría que un día tuviste ya no está y en su lugar hay panoramas caviladores y espacios para la remembranza, una pequeña estufa azul en un bar de viejos y un vino tinto, todo eso te calma. De repente el parloteo está más acallado.

Algo ha pasado en tu país: España. Es todo cómo una guerra, cómo si hubiera sucedido una guerra. Sólo quedan los viejos, los pobres y los enfermos...todos los demás han emigrado buscando mejor suerte. Al pequeño empresario lo están hundiendo, no tiene suficiente para vivir, es trabajoso para él pagar a los empleados y los empleados cobran muy poco. El tejido industrial en España está destruido, se vive poco y mal del turismo y de trabajos mal pagados en internet, un poco de telefonía móvil, un poco de firmas de seguros y algo de programación y nada más. Hay una clase media muy pequeña que ha podido mantener parte de su privilegios y que no son ni el diez por ciento del país y los que mejor vivían eran los funcionarios pero ahora ya no, eso pasó a la historia. El 90 por ciento de la gente es pobre o medio pobre, ha habido una recuperación de la macroeconomía pero ya tampoco va ser así...¿Qué nos espera?

Recuerdas los tiempos de holganza, cuando todos vivíamos por encima de nuestras posibilidades y había trabajo y superávit en la Seguridad Social...¡Ahora la Seguridad Social está a punto de quebrarse y peligran las pensiones y las escasas ayudas sociales! La crisis ha hecho que muchos después de caer ya no se vuelvan a levantar. A partir de los cuarenta años ya no hay trabajo y los jóvenes laboran en precario, un poco de dinero para sus vicios mientras viven con sus padres.
8 de cada 10 familias viven de la pensión de un familiar, ajustando sus gastos para no tener que ir al banco de alimentos a pedir comida, pero muchos lo hacen: muchos van al banco de alimentos para poder comer y si ganan algo de vez en cuando trabajando al negro y haciendo chapucillas se van al bar. Por eso los bares están llenos...llenos de gente que sólo tiene un poco de dinero para ir al bar mientras los servicios sociales le dan alojo y comida y un montón de viejos gastándose sus pensión. Los viejos son los que mejor están y en una España envejecida eso es decir mucho, todavía conservan sus pensiones y algunos tienen incluso una buena pensión...por desgracia la mayoría de ellos tienen que compartirla con familiares caídos en desgracia.

España es el reflejo del abatimiento pero todavía hay alegría por las calles motivadas por los licores furiosos y el vino de pelear, gracias al alcohol España resiste. Realmente cómo una guerra.

De repente en un centro comercial que era un muerto viviente pusieron las cervezas grandes a un euro y te daban una tapa substanciosa, te reúnes allí con los amigos. Ves que nadie entra en las tiendas, que los establecimientos están vacíos, a penas entra nadie en los supermercados y la gente que viene lo hace para comerse las tapas y beber cerveza, de no ser por eso no entraría nadie en aquel centro comercial.
--¡La gente se ha ido a otros centros comerciales a hacer compras, porque hay recuperación económica!
--Pero en este barrio no lo hay--le contestas a tu amigo--, hay otras zonas de Madrid que corren mejor suerte, donde la crisis no ha golpeado tan duro o dónde incluso puede haber una recuperación económica, pero aquí no...
--¡Pero éste no es el Madrid pobre!
--Pues ahora sí.
--¿Si la tasa de desempleo juvenil supera en España el 50 por ciento y los mayores de 40 años no encuentran trabajo, quién está trabajando aquí?
--Los políticos, los funcionarios...los que hacen ñapas trabajando al negro y el pequeño empresario que subsiste cómo puede...¡En el fondo es un montón de gente!
--La suficiente para que no quiebre el sistema.
--Sí, la suficiente...¡Pero ya veremos dentro de unos meses!
--¡En Madrid hay 2 millones 800.000 pobres!
--¡Pero hay tres millones de personas que no lo son!
--Es normal...porque si en España hay 17 millones de pobres...¡Echa cuentas!
--Nosotros somos pobres, aunque no nos falta de nada. Vivimos con nuestros padres que nos dan un par de euros para gastar al día...o nos hacemos unos trabajitos por Internet y entonces ese día...¡somos ricos!
--¡Pero cafre que ya tenemos 38 años! ¿Vamos a estar así toda la vida?
--Es verdad. Pero ya la crisis ha venido para quedarse. Es estructural y ya siempre vamos a vivir todos en precario.
--¡Así hasta que comience la tercera guerra mundial!
--Si no estamos ya en ella.
--Eso, si no estamos ya en ella.




Pensar en todo y no dejar de pensar y en medio de todo ello los recuerdos. Pasa el tiempo porque el tiempo ha pasado y tú piensas en ello, en los días muelles en los que te lo pasabas bien.  Piensas en todo ello y no en qué habrá para cenar.  Esto es así y no puede ser de otra manera,  haber tenido días mejores y años mejores y sobre todo más dinero... Pero al final,  al final...todo ha cambiado y todo es distinto... Ha habido cambios y los cambios se han producido pero no ha sido para mejor, al menos para ti.  Podrías estudiar programación informática pero ya eres muy viejo para éso. Podrías vivir en una pensión de nuevo,  pero te falta el dinero. Podrías hacer más de lo que haces,  eso es verdad,  pero no quieres o no te apetece y sólo te queda recordar tiempos mejores comiendo las croquetas de tu madre.  No sabes qué va a pasar en el mundo,  quizás Rusia invada Europa.

Recuerdas lo que escribiste en el verano, cuando pensabas que te crecería el pelo:

Miércoles 17 de junio del año 2015

Me masturbo después de siete días, me quedo más tranquilo. Ahora me apetece leer en mi sillón cómodamente y cosas así, hoy no voy a hacer pesas.
Posteo el vídeo de Alex Jones presagiando algo terrible cómo un gran crash bursatil o una guerra con Rusia, el que hace el vídeo dice que habrá un cometa impactando contra la tierra en septiembre. El caso es que posteo el vídeo de Alex Jones bajo el epígrafe "Algo está a punto de ocurrir" y tengo 204 visitas en dos horas, lo puse en el twitter también.
Creo que todo el mundo está inquieto, se huelen malos presagios, parece que la gente tiene intuiciones también, es así.
Yo creo que es importante estar tranquilo, si para eso hay que masturbarse cada siete días ya que no hay dinero para putas ni chicas en el horizonte, pues habrá que hacerlo. En Salzburgo un prostíbulo ofrece sexo gratis, me pilla un poco lejos.
Me quiso ver por el Skipe David, resulta que en Australia a las dos de la tarde son las diez de la noche, yo me encontraba tomando una cerveza Alhambra y así se lo dije enviándole fotos por el wassap, vivimos todos interconectados pero el contacto no es real. Al final todo el mundo haciéndose pajas cada siete días.
Me encontré a una de las rusas que pusieron el bar en el pueblo, en el año 2014 lo pasé de lujo en su discobar, luego desaparecieron. Me dijo que ahora viven en el pueblo y que trabajan en bares en el centro de la ciudad, una de ellas con incluso cinco trabajos de hostelería. Cerraron su bar porque no era negocio, ahora trabajan en otros. Tienen dinero para pagarse un alquiler, no dependen de nadie ni de ayudas sociales, tienen trabajo. A veces pienso que en España sólo trabajan los inmigrantes o sólo ellos quieren trabajar, los demás a vivir con sus padres, a la sopa boba o a esperar ayudas sociales. Alguno vive con sus padres para luego tener más dinero para sus copas y sus vicios, al final los bares están llenos, casi todos funcionan y las rusas, que son jóvenes y guapas, siempre tienen trabajo.
Recuerdo aquel bar que estaba en el año 2012 en una zona de bares de la ciudad que se quiso crear pero que no cuajó y que al final quedó convertida en una zona de bares para los del barrio, con una fuerza un poco oscura. Recuerdo que una vez estuve tomando cervezas a las dos de la tarde y a las cinco ya tenía un buen puntillo, en el 2012 me sentaba mejor el alcohol, creo..¡Y todo ello porque comía menos! Ahora he engordado con la buena vida que me doy, mantenido en casa de mis padres. He vuelto después de años de pasar penurias y privaciones, para poder comer...el dinero de mi sueldo me lo gasto en beber y sin embargo--también me lo gasto en tabaco--me sienta peor el alcohol no sólo porque coma más, es porque no hay mucha paz en eso de beber y luego marchar a casa de tus padres a dormir a tu cuarto, al lado del garaje, donde no molestas ni haces ruido y puedes encender la tele, ver las noticias, usar el ordenador. Cuando vivía solo no podía, de veras, no podía pagarme internet, iba a los locutorios a poner los artículos para Imago-Imagen y luego cobraba el dinero en el banco, los llevaba en un pincho y por veinte céntimos a veces los colocaba en la red después de haberlos escritos en el ordenador. De veras que se puede teletrabajar y no tener acceso a internet, aunque es más incómodo y cuesta dinero, pero menos.
Con ese trabajo en Imago-Imagen tenía para pagarme una pensión.
Estas noticias que llegan ahora, de que tenemos 7 años más de crisis después de los siete años que ya hemos pasado, luego la gente que vale encuentra trabajo. Es una selección natural, la crisis favorece a los más inteligentes y dotados, al recortar gastos las empresas sólo pueden contratar a los más dotados, los mediocres pasan hambre y necesidad. Eso fue lo que me pasó a mi.
Después de todo, después de mi aventura de tres años pasando necesidad, volver a casa en el 2014 después de haber intentado subsistir por mis medios desde marzo del 2011 aunque a veces pienso que en el 2010 me encontraba danzando por ahí, setenta personas me han dicho que hice lo mejor, que no podía seguir viviendo en la indignidad, sufrí lo mio por tres meses hasta que me acostumbré a las reglas de la casa y a que no estaba viviendo solo pero luego me habitué a un tipo de vida que consistia en trabajar en mi minijob y tener diez euros al dia de mi trabajo para en tempranas horas gastarlo por ahi, recordaba que no tomaba cubatas desde el 2006 y solo me tomaba cervezas, la ultima vez que me tome un cubata fue en la jura de bandera de mi hermano en Jerez, y casi me meto en el grupo de baile de una boda. Realmente no he vuelto a beber, a beber en serio desde hace anhos. Es decir, que no soy un bebedor, soy alguien que se toma unas pocas cervezas de vez en cuando y que rara vez prueba el vino, todo es asi. Va cambiando todo. Correcto. No sabes por que pero es asi. Leyes de evolucion.Menuda sorpresa me he llevado, me esta saliendo pelo. Una pequeña pelusilla adorna mi calva, todo desde que me doy el crecepelo de aminoxidil. Recuerdo que yo me fui calvo en el 98 de Valladolid a Madrid y en Madrid me di el amoxidil y tengo fotos cin pelo, una enfrente de un videoclub de Boadilla con una gran mata de pelo y era porque me daba el amoxidil, a mi el amoxidil me funciona, me lo doy y me sale pelo. Voy a darme amoxidil con ferocidad para que me salga pelo, ahora estoy contento. Me he visto en el espejo y me ha salido una pelusilla blanca casi rubia en la cabeza, unos pelitos que me estan saliendo. Son como mis hijos, estoy contento con los nuevos recien nacidos en mi cabeza, que ilusion. El problema es si me sale pelo para septiembre y en septiembre viene el fin del mundo, por una vez que me sale pelo o se viene una tercera guerra mundial por una vez que me sale pelo. Me daria mucha rabia que cayera un cometa a la tierra justo cuando me empieza a crecer el pelo en mi cabeza. Pero la vida es asi, te puede salir pelo y puedes dejar de ser calvo justo cuando empieza el fin del mundo, pues algun dia tiene que ocurrir y a alguien le puede eso pasar. A partir de ahora a guardar dinero para crecepelo y a darme crecepelo con ferocidad PORQUE FUNCIONA y debo hacerlo sin temor a gastar dinero porque es un dinero bien empleado y ademas ya me funciono en Madrid en el 98 lo que pasa es que no me acordaba.Ha llegado la solución, estaba gastando mucho dinero en beber, a partir de ahora guardare dinero para el crecepelo, para el aminoxidil, me esta saliendo pelo. Soy idiota porque en el 98 cuando use el crecepelo me salio pelo sin problema y yo eso lo sabia, que yo me fui calvo de Valladolid a Madrid y en Madrid me salio pelo, yo eso lo sabia, de veras. No entiendo como fue que deje de usarlo, fue pereza. Ya lo se, esto es una señal para que no sea tan perezoso porque de ser tan perezoso vienen todos mis problemas, no debo descuidarme y debo darme crecepelo, sin duda mi pelo crecerá fuerte y sano usando el aminoxidil, ya me paso en el pasado y puede volver a sucederme, no debo cejar en mi empeño.

Viernes 18 de junio del año 2015

Lo cierto es que mi mal olor de hoy es porque no he tenido tiempo para ducharme, es sólo un día lo que llevo sin ducharme pero huelo muy mal.
Llevo intentando cambiar mucho tiempo y no lo consigo, llevo intentando hacer cosas nuevas mucho tiempo y tampoco lo consigo.
Lo que intento es leer libros nuevos, a ver si se me enciende la bombillita.
He fracasado en ello.
Trabajo, gano dinero, muy poco.
He enviado mi curriculum a una empresa de SEO y no me han contestado.
Las cartas del Tarot decína mucho dinero en el trabajo y sexo con una novia joven...¡Es para hoy!
Lo peor es que las cartas me las he echado yo, pero estaba borracho así que el cosmos me perdona mi torpeza, pero no lo vuelvo a hacer.
¡Quién sabe si de no haberlo leído...!
Veo porno hora y media. Me masturbo un par deveces.
Voy a la Flecha y vuelvo andando, por la mañana...ejercicio.
Sigo leyendo el amigo americano, 25 minutos.
Veo noticias del twitter.
Leo el amigo americano otros veinte minutos.
Ayer me gasté 8 euros en beber, no conseguí estar contento sin embargo.
El domingo me gasté quince euros en beber, consegui ponerme contento y recitar un poema sobre las flores amarillas que crecían en la pradera y había un tiempo extraño, de lluvia pero hacia calor ya menos por la noche. Estuve un rato bien, contento. 
El sábado también cayeron unas latas con Carlos en mi casa, jugando juegos de ordenador y estuve bien también.
Hoy tengo cierto mal humor, por mi vida...querer vivir solo, tener una casa. Es absurdo seguir escribiendo a Ana Gonzalez Sinde , pasa de mi. La vi en el wassap pero pasa de mi, también la escribi en su día correos. No parece que haya nada que hacer, nos enrrollamos hace meses y ella lo negó todo, se avergonzaba de mi.
Que Ana Gonzalez Sinde pase de mi, que no me llame Marta Moncloya, que Ana Rasteiz pase de mi también y no me coja el teléfono y que ahora que está sin novio no me vea teniendo tiempo, que sólo me pueda tratar con Carla, que está loca...¡Todo eso me pone de mal humor!
Que lleve sin follar desde marzo del 2014...
Que no tenga dinero para putas...

tomé una sola cerveza.

Aramis Fuster, qué morbo!!

Me tengo que buscar una amiga o alguna putilla, estoy muy salido...quiero echar un polvo...estoy un poco desesperado, en Internet no he ligado nada, se me ha dado mal...mi mal humor en parte es de no follar, me siento un poco mal.

Estudio un poco de programación para ponerme al día pero no tiene sentido, soy muy viejo para trabajar.

No sé qué puedo hacer, si Yahvé e Gran Programador tu viera a bien de ponerme alguna cerdita en mi vida...¡Yahvé, Gran Programador, ponme alguna a tiro...yo te lo pido...haz que en tu programa me aparezca alguna, gracias!

(Ahora creo en YHVH, Dios del Universo)

No sé qué hacer, me aburre leer...¿Hacer pesas?

Leo el amigo americano quince minutos.

Sábado 19 de junio, año 2015

Vamos a Cádiz la primera quincena de agosto en una casa a pie de playa, cerca del pueblo, se puede ir andando. Estoy contento. Me hubiera gustado más tiempo de vacaciones pero cómo la casa es tan grande...¡Qué le vamos a hacer!

He pensado en ponerme a hacer pesas, ya que leer me aburre un poco.

Parece que se soluciona lo de Grecia.

Ayer un poco ansioso y con síndrome de abstinencia por beber una sola cerveza, se me pasó comiendo dulce y además así me entró sueño. El dulce substituye al alcohol, cuando no bebía me hartaba de bollitos (y de hamburguesas con salsa dulce) Tomé una cuajada con mucha azúcar.

Imago-Imagen sólo me quiere pagar un euro después de haber trabajado ayer, el profesor del taller literario me pone por las nubes, todo bien. Mi autoestima bien, es así. Soy valorado.

Después de escribir sobre que hay que revitalizar las efepés de oficios en Internet veo la misma idea en el economista...Genial!!

No he merendado.

No he tomado nada sólido con el desayuno.

Me molestaría que una mujer me intentara acosar, estoy bien sin mujeres...no quiero que ninguna mujer se interese por mi y me acose o quiera sexo conmigo...¡Sería una pesadilla! EStoy bien cómo estoy haciéndome pajas, no quiero que una mujer me pida sexo...no quiero que me salgan novias...sería un estres...¡Menos mal que ya no hay atentados terroristas!

¡Soy feliz haciéndome pajas! ¡No quiero prblemas con mujeres!

QUIERO TENER MUCHO DINERO

Estoy contento de que ya no haya atentados terroristas en España y en Europa, parece que esa racha pasó ya...ambiente de paz

15 minutos pesas

La especie inferior es la sociedad, la masa, el vulgo...esa es la especie inferior y no hay otra especie superior de hombres que controlen el mundo, que nos precipiten a la paz mundial, no hay otra especie superior...

Me gusta ser chusma, estar sin buenos trabajos y no ganar mucho dinero, tener lo justo y nada más, me preocuparía tener mucho dinero, ganar mucho dinero...estoy feliz siendo chusma, no destacando...¿Para qué tanto ego?

15 minutos pesas.

La vocación del creador de abismos se ha calumniado, eso es lo que nos ha hecho débiles en Europa, la vocación del creador de abismos se vino abajo y buscamos todos una mayor claridad, una mayor transparencia y huyendo del caos nos instalamos en nuestro propio caos y en un momento pudimos conectar con todo aquello que no era nosotros mismos, porque el ser humano en el fondo en un radical que envejece y termina aceptando a la especie cómo las células se infectan unas a otras en una enfermedad cómo el SIDA o con un virus, pero es prematuro pensar lo contrario es un escudo contra nosotros todo lo que existe, la realidad está lejos y es similar a la realidad, la posibilidad de conocerla es lo que tenemos que lograr, para erradicar nuestro envejecimiento en el espíritu o cómo materia...¡Y la gente se centra en la alimentación! Yo estoy hablando de otra esfera y en realidad de otro esfuerzo, de una verdad más potente de la que no tengo mucha, pero muchísimas extensiones de esa luz llegaron cómo olas a un lugar de mi alma...¿Cuándo? No lo sé. Estoy hablando de la potencia de una abstracción, no de comer legumbres moradas o rojas.

Experimento el síndrome de abstinencia pero quiero dejar de beber, no quiero que nadie me invite a cervezas ni que me llame para tomar cervezas ni quiero que las cervezas estén baratas en los bares y en los supermercados, terrible síndrome de abstinencia hoy...pero no quiero convertirme en un alcohólico. No he bebido nada en todo el día, sólo tomé tres tes...

Me masturbo, pero no veo pornografía.

La pornografía me aburre...¿Y ahora qué hago?

Un trozo mediano de piza vegetal y una cerveza para cenar.

Entender cómo funcionan las profecías más allá de videntes y de espíritus guías, la información que viene de un ente exterior es una advertencia de las consecuencias de nuestros pasos, las profecías son información para intentar resolver nuestros problemas determinados, pues todos tomamos decisiones que tienen consecuencias, una manera de darnos cuenta de nuestras propias capacidades, quizás nos boicoteamos a nosotros mismos porque siempre tenemos en la mente que alguien se va a encargar de nosotros, la ciencia o la religión o el estado o protección civil o la policía o nuestra familia. No nos encargamos de nosotros mismos, no nos hacemos responsables de nosotros mismos y tenemos que ceder nuestro poder a dioses o gobierno, el poder de determinar lo que nosotros somos profundizando son principalmente la familia, los hermanos y los padres, desde su buena fe y luego la protección del gobierno para que seamos felices, al final no nos hacemos responsables de nosotros mismos y nos procuramos experiencias que son los huecos y los vacíos de las experiencias de nuestros padres tasladadas desde la mente inconsciente de ellos, al final todos nosotros tenemos que hacernos responsables de nosotros mismos y buscarnos un trabajo sin esperar que no pague dinero el estado, no esperar a que el estado nos resuelva la papeleta de la misma manera que antes lo hiciera la familia, es así...pero después de todos nosotros vamos siendo aquellos que no logramos los propósitos que nos dijeron que no íbamos a lograr y nos programaron así, nos han quitado nuestro propio poder y todo es así, vamos aprendiendo todos desde bebés y cuando la familia te dice que no vales nada tú sientes que no vales nada y todo eso lo vas absorviendo, lo mismo mientras nos formamos nuestra personalidad y una idea de nosotros mismos, todo ello nos va marcando. Lo que creemos que somos en la infancia no es más que lo que nos dijeron que somos en la infancia, ta,bién en la escuela serás domesticado para buscar fuera lo que ya tienes dentro, y buscamos fuera un poder que nos consiente nuestro propio poder, poder que hemos perdido cuando nos creemos que no somos capaces porque nos dicen que hay mucha crisis y entonces tenemos mucha crisis para nosotros o porque nos dicen que no hay trabajo y entonces no hay trabajo para nosotros y así los demás van alejando todos nuestros esfuerzos para conseguir el éxito.

TODO EL TIEMPO QUE GASTÉ EN ESCRIBIR

Pienso en todos esos artículos que se perdieron, debí de haberlos guardado, se quedaron en un blog que andará por las 30.000 visitas, pero quizás aquello que escribí de madrugada y que publiqué a las nueve en punto de la mañana cómo todos los días a las nueve en punto, quizás todo aquello lo hayan leído doce personas nada más, artículos en el momento más creativo y enigmático de mi vida leídos por sólo doce personas, quizás con el tiempo...después de años estando activo el blog en los mares de Internet pueda acabar ese artículo siendo leído por 23 personas, que llegarán a él por puro y simple azar. Toda mi vida preparándome para el artículo genial y cuando por cincusntancias de la experiencia, de la vida y del intelecto--y de la vida del intelecto--el artículo llega, sólo hay doce personas detrás, madrugadores, los que no tenían más remedio que trabajar en agosto y se aburrían en sus centros de engorde, mujeres seguramente, que son las que tienen trabajo y las que no mirar pornografía y mujeres cuarentonas largas con dos hijos a cuestas, aburridas y curiosas sin nadie que pudiera cuestionar su innata inteligencia.

Así vamos aprendiendo todos los trucos, la vida es una montaña mágica.

Aquella época de mi infancia cuando las bicis BMX que se pusieron de moda y todos con cascos haciendo una espacie de baile break con las bicis, las modas que pasan. Los chicos que bailaban contorsionándose el cuello en los suelos de las entradas de los bancos, una juventud más sana y con más ilusiones. Mi amiga la escritora, que había publicado tres libros, me dijo que ella de pequeña sólo se dedicaba a ir por el pueblo en bicicleta y a estar con la panda, nunca tuvo una infancia llena de libros y sólo cuando se hizo republicana, por eso de ser muy de izquierdas, empezó a leer mucho y luego a escribir pero su dimensión cómo escritora era una dimensión social, quería redimir y auxiliar a la sociedad para darla unos valores. Es curioso el proceso por el que uno se hace escritor: porque no puede más, porque no sabe hacer otra cosa, porque se aburre, por educar o sencillamente...por ser de izquierdas.

Y los recuerdos de las casas de verano en el Sur de España, cada una y cada otra, todas en mi, aquella que tuvimos nueve años, la que tuvimos veinte años, los chalets alquilados de los últimos tiempos en los últimos tiempos, son estrellas en mi alma donde se han hecho famosas, es así. Todo el tiempo gastado entre sus paredes, infancia, adolescencia y madurez hasta donde puedo tener memoria. Todo iba cambiando, británicos primero, rusos después, árabes en medio...el turismo iba cambiando, madrileños con pasta y gente de Castilla hidalga, algunos, los menos, de Extremadura y Cataluña, bastantes menos del País Vasco, pero muy aventureros. Siempre entre británicos y belgas, una adolescencia entre extranjeros en las playas de Marbella...los tiempos en el que estaba la droga y había mucho, primero el revuelto y luego el hachís, después las pastillas, los veranos de la coca, los de los tripis y luego la cosa más tranquila, un poco de hachís y mucha maría, no conocí los tiempos duros de la heroína, finales de los setenta...yo era un crío entonces...(y principio de los ochenta también) Con cada año nuevo turismo, nueva gente y nuevas drogas. Los expansivos y locos noventa, los años de la crisis después y en medio de todo los años de bonanza y de tirar la casa por la ventana, los buenos años en los que todos éramos ricos...¡Qué buenos ratos!



sábado, 24 de octubre de 2015

LA BRUJA DE LOS OJOS ROJOS




En los primeros días de la oscuridad fue apartado el tedio, todos los seres del inframundo llegaron a ser aquello que sólo podían haber sido de ser de otra manera y se instaló en ellos el error con una precisión diamantina, todos nosotros lo ignorábamos aquella noche y todas las noches anteriores de nuestra vida.

Fue en un viejo caserón donde leíamos novelas de terror y asábamos patatas de niños, yo tendría unos doce años y asaba patatas en el fuego junto a los pocos amigos que tenía, luego el tiempo pasó.

El recuerdo de aquel viejo caserón me asaltaba en mis más misteriosos sueños, siempre volvía a él pero ya de adulto y mágicos encuentros tenían lugar allí con personas de otras dimensiones y seres de otros planetas. Ese viejo caserón abandonado se convirtió en un nexo de un unión entre el mundo onírico y la realidad que me acompañaba muy de cuando en cuando pero lo hacía.

En algún lugar de mi alma algo estaba a punto de estallar y yo lo sentía así, había habido muchos cambios rotundos en mi vida. Era el verano del año 2012, Amanecer Dorado había llegado al poder en Grecia yo hacía páginas web para clubes de alterne, vivía en una cochambrosa pensión en el peor barrio de Salamanca y tenía sólo cinco euros al día para mis gastos después de haber pagado el día en aquella pensión de mis recuerdos. Con el tiempo logré poner la orden de pagos mensualmente pero tuve que hacer grandes sacrificios para ello, me sentía aislado y el mundo se venía abajo, España estaba a punto de pedir un rescate a la banca y su principal sistema financiero se había caído provocando pérdidas de más de 40.000 millones de euros. La gente estaba loca aquellos días, porque parecía, entre otras cosas, que también venía el fin del mundo presagiado por los mayas y que una tercera guerra mundial o una gran cataclismo estaba a punto de sobrevenir al planeta Tierra.

Por aquel entonces yo encontraba en el viejo caserón cierto refugio y en él hablaba con ángeles y espíritus de los muertos y también seres de otras dimensiones, astralmente lo hacía así en ese viejo Lugar de Poder que era el caserón abandonado de mi infancia que resurgía en mis sueños cómo una fuente de antiguo conocimiento. De esa manera me hice algo sabio y algo cínico y más desapegado de las cosas y de las desgracias del mundo real y de la grave crisis que vivíamos mundialmente, pienso que aquello fue lo que me salvó.

En aquel verano, tras el triunfo en Grecia de "Amanecer Dorado" parecía que una ola de neonazismo iba a recorrer toda Europa, y fue ello sumado a la fuerte crisis que teníamos en España, lo que llevó al grueso de la inmigración a abandonar mi país, sin embargo, y para contentarse con su nuevo destino, todos los inmigrantes gastaban su dinero ahorrado en grandes dispendios por los bares de la ciudad y el ambiente no era de tristeza y abandono sino de gran algaranza y alagarabía, todos los extranjeros se gastaban su pecunio ganado con el sudor de su frente en divertirse llevando en consecuencia a una extraño ambiente festivo toda la ciudad justo cuando España estaba viviendo sus horas más bajas.

Ocurrió una noche de desenfreno y gasto de los no nacionales cuando me perdí por los bares de Salamanca intentando de alguna manera sumarme al jolgorio, entonces una chica muy pobre y mal vestida con una mirada verde y callos en las manos, me pidió algo de dinero para comer y acepté invitarla a merendar. Mientras degustábamos un chocolate con tortitas apareció una extraña vieja desdentada detrás de mi con aspecto de vivir entre cubos de basura y me dijo sólo:

--Esa chica...no buena--y se marchó dejándome sumido en una acongojante zozobra.

Sin embargo volví a quedar con esa chica una tarde y otras tardes de verano y siempre merendábamos chocolate y tortitas y siempre invitaba yo. Tuve que pedir dinero prestado a un hermano en el extranjero, que había huido del mal rollo que se estaba gestando en España con la escusa de la crisis para poder vivir un poco mejor yo en medio de aquel sistema de cosas, esos giros que mi hermano me pasaba por Paipal siempre acababan en manos de la extraña mendiga que en el fondo me tenía cautivado.

De nuevo, ya casi de noche, se nos volvió aparecer la siniestra anciana para decirme lo mismo:

--Esa chica...no buena--y tras pronunciar las palabras con voz tenebrosa y de ultratumba nos dejaba sumidos en el estupor.

Una mañana yendo yo hacia el mercado que hay cerca de las torres de la clerecía, volví a encontrarme con la vieja del inframundo.

Aquella mañana me encontraba lleno de vida y optimismo y al encontrarme a la anciana mi energía se me vino abajo. Dijo muy cerca de mi unas palabras que no entendí, casi cómo una maldición y luego se fue cómo vino, cómo si no hubiera llegado.

Estuve toda la tarde triste en medio de la algarabía y el tono festivo con el que los emigrantes se despedían de España por centenares, perdido en la ciudad sin saber qué hacer ni a donde dirigirme, fumando más de la cuenta y algo nervioso, esperando que se hiciera de noche para recorrer los mismos bares y entonces al llegar a la plaza mayor de Salamanca me acordé de la plaza mayor de Madrid, donde había vivido mucho tiempo, y no sé por qué me empecé a imaginar que estaba en Madrid y al final fue tan vívido mi sentimiento que empecé a creerme que efectivamente me encontraba en aquella región de España. Empecé a sentirme también cómo un emigrante, sin saber por qué, que tenía que abandonar el país que estaba arruinado y buscar mejores horizontes.

La semana siguiente me encontraba muy cansado y algo deprimido, no sé por qué pero me deprimía mi país, la ruina en la que se había convertido España. Me deprimía que pronto empezaran a ser pobres cientos de miles de españoles y quizás yo también, me deprimía demasiado pensar que a lo mejor un día del año 2015 habría catorce millones de españoles pobres en España. Me deprimía pensar que mi país se había ido a la mierda y que pronto empezaría a haber grandes diferencias entre clases sociales con el consecuente odio y rencor que generaría todo aquello. La ruina de España yo empezaba a sentirla cómo mi propia ruina y el fracaso de España yo empezaba a sentirlo cómo mi propio fracaso personal. El país aquel verano del año 2012 estaba en sus horas más bajas en medio de una Europa en sus horas más bajas y todo era desconcertante y a la vez muy deprimente, la sensación era cómo estar viviendo una guerra. De hecho eso era lo que sucedía: había una guerra contra el euro y los españoles no estábamos llevando la peor parte...¿Cuánto tiempo podría aguantar haciendo páginas web para clubes de alterne y durmiendo en una cochambrosa habitación de una pensión de Salamanca? ¿Cuánto tiempo podría aguantar hasta que se me acabase el dinero y tener que volver a vivir con mis padres cómo cuando era un adolescente? No quería pensarlo y por eso dejaba siempre unas pocas monedas para unos vinos y para unas jarras y creo que toda España estaba haciendo lo mismo. Los bares estaban llenos y se veía pasear temblona a la gente borracha por la calle.

De repente pensé en algo...¡Si no hubiera visto las noticias ni internet, Salamaca sería sólo una gran fiesta! ¡Una gran fiesta de emigrantes divirtiéndose y gente llenando los bares! ¡De no haber visto las noticias no vería la crisis por ninguna parte, antes al revés: vería una situación de fiesta y abundancia ( los bares llenos, los emigrantes de risas, la gente copando los bares y restaurantes en las calles)

¿Y dónde estaba mi crisis? Yo tenía trabajo y un lugar donde dormir, comía todos los días y tenía para mis gastos...¿por qué no me limitaba a disfrutar de la noche? ¿Por qué no me limitaba a disfrutar de la noche y de la naturaleza y a disfrutar con mi propia creatividad? ¿Por qué no me limitaba a disfrutar del buen tiempo del verano sin preocuparme por la crisis que yo ni tenía, ni veía, ni sentía...? ¡Todo había sido inducido por la prensa y el mundo digital! España había perdido 40.000 millones en las finazas del Ibex 35...¿Tenía que estar triste por ello? ¿Había perdido yo algo? ¿Me había desaparecido dinero del bolsillo por ello? ¡Las bolsas mundiales se estaban hundiendo! ¿Había perdido yo mi trabajo, sentía un terremoto bajo mis pies? ¡No! ¡Además en España no existen terremotos! ¡Nunca habrá un gran terremoto en España! ¿Y el megasismo financiero? Yo no sentía nada más allá de mi propia aprensión...¿Por qué no disfrutaba un poco de la vida, del verano y de mi gran energía creadora? ¡Sí! ¡Eso haría!
¡Y en cuanto a esa maldita bruja en vez de tenerla miedo exploraría lo desconocido!
Sumido estaba en esos pensamientos cuando vi aparecer de improvisto y casi de la nada a la misteriosa y añosa mujer. Me hizo un gesto con los pulgares hacia abajo y se fue arrastrando un carrito de la compra con lo que parecían sus enseres personales, se entretuvo mirando unos desechos de metal que habían tirado en plena calle y que parecían el interior de algo. Los recogió y con mucha parsimonia los metió en su carrito, luego pareció reírse muy bajito y me lanzó una mirada de fuego mientras seguía poniendo sus pulgares hacia abajo cómo en signo de derrota.
¿Cuántos miserables buscando en las basuras habría en el año 2015? ¿Cuántos negociantes del cartón, los plásticos y la chatarra no tendrían más remedio que vivir de desperdicios cuando hubiera en España en el año 2015 catorce millones de pobres? ¡Pero por qué pensaba eso! Yo estaba bien, tenía salud y trabajo y algo de juventud todavía y fuerzas y ánimo vital...¡Yo estaba bien! ¡Podría con todo porque había una gran crisis...¡Pero para mi, no! Tal vez un poco  de austeridad, pero nada más (y además yo siempre había sido muy austero, cómo buen castellano)

Me entretuve más de la cuenta por los bares aledaños a la plaza mayor de Salamanca, siempre tan espaciosa y tan bien iluminada, y me sorprendí pensando que quizás a aquella anciana tan sólo pudiera verla yo...y...¿Por qué no? La mitad de lo que viera. Imaginaba que tan sólo yo podía ver una realidad que existía más allá de los sentidos y a  la que yo tenía acceso. De la misma manera que pensaba en pensamientos que estaban más allá del pensamiento y que nadie podía entender, era posible que también pudiera ver cosas que sólo entendiera yo. Siempre he tenido acceso a un mundo más complejo y completo, he sido un privilegiado del sexto sentido desde muy temprana edad y por eso no podía sorprenderme que sólo en mi cabeza existiera una realidad que era la realidad del mundo y no la mutilada realidad que tenían que entender los demás. Ésto siempre me había traído problemas. Muchas veces soñaba ser una persona normal, cómo el resto de los ciudadanos...¡Pero no podía serlo! No entendía porque tenía este sino porque ¿Qué era el universo?: nada más que un holograma plano al que nosotros damos apariencia tridimensional. Flotamos en el éter del cosmos y percibimos la ilusión de tener un cuerpo y vivir una experiencia 3D cuando en realidad sólo somos mente y pensamiento y a eso volvemos, a una Gran Mente producto de todas las que recobran su posición en el más allá: ¡El universo es mental! Sin embargo al pasar por  Maya o Ilusión el Ser Humano cree vivir una experiencia 3D y se producen las Ilusiones Materiales y la mayor de ellas: el dinero.
Ahora desaparecía la mayor ilusión material de todas (el dinero) y la gente empezaba a cobrar conciencia de su ilusión 3D al carecer de cosas materiales, pero el principal objetivo era poder librarse de esa ilusión, en eso consistía el cambio de conciencia del año 2012 en acabar con este mundo de ilusión y la mayor ilusión de todas, la más grande, el dinero, estaba desapareciendo.

Pero tenía que hacerme cargo de la realidad 3D, los seres humanos no estaban tan evolucionados cómo para prescindir del mundo de la ilusión. Veía a cientos de compatriotas míos mendigando por las calles, a cientos de miles de compañeros míos en la cola del paro y a millones de españoles que vivían en medio de empresas quebradas y austeridad galopante...¡Veía a mis hermanos pasando hambre! ¡Pero ésto era igual en toda Europa y especialmente en Europa del sur! ¿Hacía dónde nos dirigíamos? Probablemente hacia una tercera guerra mundial en medio de un colapso sistémico de la economía...¡Quizás para septiembre o noviembre del 2015 colapsaría el sistema financiero y económico a nivel mundial! ¿Y ésto no desembocaría automáticamente en la muerte de millones de seres humanos? ¡Sí, el mundo de la ilusión estaba acabando en el año 2012 y conoceríamos la verdadera realidad que se encontraba descorriendo el velo después de la ascensión! ¡Pero ascender significaba morir! Así que cuando decían los santones y profetas y los gurús y los conferenciantes espirituales que ascenderíamos después del año 2012...significaba que todos íbamos a morir! (y ésto lo sabían los jubilados) ¿Pero qué podíamos hacer? ¡Vivir con alegría, siempre vivir con alegría! ¡Con la alegría de estar vivos!

¿Y qué podemos hacer los Seres Humanos? ¿Esperar a que llegue el Fin de Semana y gastar unas pocas monedad aturdiendo nuestra mente con el alcohol y la droga? ¿Es a eso a todo lo que podemos aspirar los seres humanos: a ser unos esclavos de lunes a viernes y los fines de semana aturdir nuestra mente con drogas y alcohol? ¿Es eso a todo lo que podemos aspirar? ¡Podemos aspirar a celebrar nuestras propias fiestas y no las fiestas oficiales que están en el calendario! ¡Cuándo nosotros queramos que sea un día festivo, lo será y lo celebraremos! ¡Y podemos aspirar a salir cuando nos dé la gana y no sólo en los findes! ¡Podemos aspirar a comer cuando tengamos hambre y a dormir cuando tengamos sueño y a divertirnos cuando tengamos ganas sin esperar horarios ni fechas! ¡Podemos aspirar a crear nuestro propio trabajo y a trabajar en él sólo cuando nos apetece! ¡Podemos aspirar a no tener edad ni creencias ni partidos político ni religión! ¡Podemos aspirar a no votar ni  a interesarnos por la política! ¡Y podemos aspirar a ser humildes y a no tener deseos que no podamos alcanzar! ¡Podemos aspirar a la inmortalidad del alma y a una vida sin sueños porque será toda ella cómo un sueño! ¡Podemos diseñar nuestro propio espacio e instalarnos en él!

Agotado de tantas reflexiones enfilé rumbo a la pensión y en pocos minutos me quedé dormido, aquella noche tuve un sueño inquietante:
Me encontraba yo en el viejo caserón abandonado de mi infancia, ya adulto pero en los mismos quehaceres, asando unas patatas en una hoguera, cuando se me apareció la bruja de ojos rojos:
--Esta bien que aprendas a cocinar sobre hogueras alimentos--me dijo
--¿Por qué?--la pregunté.
--Porque pronto en Europa vais a pasar hambre.
Me desperté del sueño ciertamente conturbado por la experiencia...¿Era verdad que en Europa íbamos a pasar hambre? ¿Y cuándo? En 2013, en 2014, en 2015...o más adelante? Yo no sabía lo que iba a pasar pero parecía que la vieja me traía un mensaje desde el otro lado desde el que se podía observar cómodamente el tiempo....¡Una guerra en Europa! ¡Qui´zas fuera eso! ¡La invasión de Europa por Rusia! ¡La guerra total! ¡La tercera guerra mundial! La bruja de los ojos rojos me había traído un mensaje desde el futuro y era desolador y yo no podía entender ni comprender la peligrosidad de su alcance...¿Y qué hacíamos los españoles mientras tanto? Dormíamos, sólo dormíamos.
Cuando me desperté era sábado por la mañana y la gente vivía en chandal, allá a donde fueras veías a familias enteras con el chandall puesto, debe ser costumbre lavar en fin de semana toda la ropa de trabajo o para ir al trabajo, entonces las familias se ponen un chandall y salen a pasear. Aquella visión de familias enteras por la calle vestidas con ropa deportiva al mismo tiempo que yo conocía que todos ellos iban a pasar hambre en pocos años, me daba cierto poder pero...¿Para qué me servía? ¿Alguien iba a creerme? ¿Me iban a dar dinero por ello? ¡El sueño y la visión me servían tan sólo para hacer literatura, para escribir un relato o un cuento algún día que quizás leerían sólo 80 personas!¿De qué me vanagloriaba...? ¡Ah! ¡Todo es vanidad y perseguir el viento!
Debía preocuparme por mi. Cuando empezara el colapso económico y la seria carestía y luego la hambruna, de seguro que no iba a haber tabaco. Para empezar tenía que dejar de fumar. El café escasearía, así que me tenía que acostumbrar a tomar poco café. Seguramente tampoco habría mucho alcohol, así que tendría que ir dejando poco a poco de beber. La comida sería muy frugal, me acostumbraría a comer poquito y una sola vez al día. Desde este año, 2012, iría poniendo en práctica todos estos recursos para cuando viniera la guerra y la hambruna en el 2016 o el 2018 ya me encontrara preparado. Poco a poco me iría acostumbrando a una vida de privaciones para cuando llegara el momento de que en Europa no hubiera nada. De todas formas hoy era sábado y un par de cervecitas no le hacen daño a nadie, saldría a alternar aprovechando un poco los pocos años que me quedaban antes del fin...¡Pobre Europa! ¡Pobre mundo! ¿Cómo hemos podido llegar a esta situación? ¡No me lo explicaba! No era sólo el egoísmo del hombre y de algunos de sus gobernantes...mi intuición me decía que todo era un sistema de cosas preparado...¿Pero por qué y para qué? ¿Para reducir la población mundial? ¡Somos ganado! ¡Somos una granja humana en el planeta! Me ponía malo y me daban ganas de beber más en vez de dejar de beber, pero tenía que ser fuerte. Hoy sólo dos cervezas y poco a poco me iría quitando de beber ( de fumar iba a ser más difícil) En cuánto a comer menos, seguro que me vendría hasta bien...¡Un nuevo mundo estaba a punto de aparecer ante mis cansados ojos...un nuevo mundo de pesadilla! ¿Y qué podíamos hacer? Nada. Realmente nada.
Decidí tomarme unas pequeñas vacaciones, así que me subí a un autobús y viajé hasta Palencia.

Cuando llegué a Palencia era por la tarde todavía pero empezaba a anochecer, me perdí por unos bares cerca de plazas y en las plazas algunos árboles. Estuve entretenido muchas horas y me gustó pasear por algunas calles que curiosamente me recordaban a Granada, incluso a esa calle de Granada que va desde la principal al barrio del Albaicín, eso me pareció lo más mágico de todo...¿Así que para qué preocuparse? España entera sería sumida en una gigantesca crisis que no había hecho nada más que empezar...¡Pero yo estaba de vacaciones en Palencia! ¿Qué más podía pedir?
Nadie podía ayudarme en nada en momentos cómo éste, sonidos de reloj me acompañaban, campanas a lo lejos y repetía para mí mismo "No te angusties" "Vive y deja vivir" y así pasaba la tarde y la noche pensando que la vida resolvería todos mis problemas a la menor ocasión, no podía dejar de ser sensible. Viviría y sería feliz, no dejaría que ningún problema me hiciera sufrir. Palencia sería mi nuevo hogar donde viviría cómo quisiera y comería lo que quisiera, eso pensaba yo. La buena vida sin reglas, responsabilidades ni angustias...¡Ya llegaría la guerra luego a Europa! Echaría de menos el convento de los capuchinos de Salamanca pero aquí también habría buenas iglesias que visitar, Palencia "la bella desconocida".

Me instalé en Palencia y teletrabajé cobrando el suficiente dinero cómo para poder hacer frente a mis gastos, la bruja ya no aparecía en mis sueños sin embargo las calles estaban llenas de depauperados y mendicantes. Yo lo sentía así, ésto no era más que el comienzo: en muy pocos años en Europa se pasaría hambre y vendría una gran crisis económica catastrófica, mayor que la que estábamos viviendo ahora, y una probable guerra. Un día cerrarían los bancos, al siguiente ya no habría leche en las tiendas y poco a poco todo el mundo tendría que abastecerse cómo pudiera de alimentos antes del colapso del sistema. Las calles se volverían inseguras y no habría dónde buscar refugio. Yo lo veía en cada rostro de cada ser que me encontraba en mi camino, el fin estaba cerca y ellos lo sabían...pero yo ¿Qué podía hacer? Nada, seguir con mi trabajo y esperar mi turno después en la cola del paro, esperar unas pequeñas prestaciones y luego nada...nada...el fin.

Pero aquellos días en los que me encontraba perdido pero seguro de mí mismo me daban una respuesta, la tercera guerra mundial estaba próxima y se iba acercando, millones de personas iban a morir y el resto pasarían hambre y privaciones. La gente sin embargo caminaba tranquila a sus quehaceres, ignorante del destino fatal que les aguardaba...¡Cuántas veces deseé ser uno de aquellos ignorantes llamados también "Durmientes" pues estaban dormidos sin conocer la verdad, sin querer despertar. Era una realidad que el mundo se había dividido entre "Durmientes" y "Despiertos"...¿Y de qué me valía ser un "Despierto" si no era más feliz, si no hacía cada día un poco más por asegurarme la supervivencia cuando sobreviniera el Gran Colapso de mano de la Gran Tribulación al inicio de el Final de los Tiempos?

España pronto tendría hacia el año 2015 más de 14 millones de pobres y la situación empezaría a ser insostenible, al mismo tiempo ya para aquella época habría muy pocos "Durmientes" y la gente empezaría sin duda alguna a despertar, a saber que se acercaba imparable una tercera guerra mundial y que se cernía sobre ellos la hambruna después del colapso económico del sistema y ...¿Cómo iban a estar las calles entonces? ¿Sería Europa un lugar seguro o habría que emigrar a Centroamérica o a Japón o quizás a China? ¿Se podría vivir bien después de todo? Si sólo un tercio de los españoles podrían estar bien y seguros mientras el resto pasaba grandes penalidades incluso hambre...¿Qué lugar para vivir sería España? Los grandes bancos españoles irían cayendo y luego sucumbirían los conectados a ellos, en días no habría dinero en los cajeros ni comida en los supermercados. La gente empezaría a volverse loca y el hombre cuando tiene hambre es lo más parecido a un animal furioso, el caos y el desorden se adueñarían de las calles y sería necesaria la presencia de grandes contingentes militares para contener a la turba.

La alegría toca el suelo, las máscaras están acalladas y las ironías se han silenciado, en el lecho del sueño duerme la masa mónada de los días que son y sin parecer que se entrega un espejismo el dueño del vuelo está aquí para hacer lo cierto. En manos densas descansamos otorgados al frenesí del espacio habitado por nadie y en horas bajas cansamos y aturdimos con nuestro diamante que ha sido carbón, el padecer del resto que es así. Para la esperanza hay una espera y todo se difumina en un sonido diapasón, cabalga el tedio y es flor y los vasos están repletos del licor que nos mece para ser de una realidad posibilitadora, el aire es fresco ya. Rumores ciertos, cobijos y diestros en las frases del no significar.

Dejé Palencia y me vine a vivir a Valladolid, el aburrimiento se hizo fuerte en mi espíritu, nada me animaba, nada me interesaba, nada parecía gustarme. El mundo se hizo más sucio y más gris, esperaba algo que no sabía que era, un cambio de todo lo conocido y volví a encontrarme a la bruja en sueños.

--Muertes a gran escala--me dijo--.Sucederán muertes a gran escala.

Entonces, tras recibir el mensaje en mi sueño, supe que las muertes a gran escala no vendrían por guerras sino por gigantescos y tremebundos terremotos y también por megainundaciones, devastaciones y tsunamis.

Sin duda en el mundo iba a haber grandes y poderosos terremotos y morirían las personas por cientos de miles, igualmente sucederían inundaciones sin número y la naturaleza sería cruel con el ser humano. Ese era el mensaje de la vieja...¿Pero por qué me fue revelado?




viernes, 4 de septiembre de 2015

EL ESPEJISMO JUNTO

En un momento todo el fregadero se atascó y también la bañera, la cafetera dejó de funcionar y se cortó la luz.
Me quedé un rato en silencio incapaz de buscar la linterna para dar los plomos, me quedé en silencio un rato y a oscuras.
Estaba cansado del desastre de mi casa, que cada vez iba a peor.
En silencio me sentía cómo si algo en mi naciera nuevo, algo que se edificaba y giraba sin parar dentro de mi.
Salí de casa dejando el desastre que había en ella, pensé en el año en el que estaba viviendo, 2010, no pasaban grandes cosas, el mundo cambia.
Mis pasos en la calle, encontré una moneda. Vivía solo.
Después de deambular por la calle entré en un bar muy sucio, me pusieron una cerveza de tamaño pequeño y me la cobraron cómo grande, vigilaba la espuma mientras pensaba en la crisis que se estaba haciendo vieja, mucha tristeza en aquel lugar, una tristeza grande cómo una torre fabricada por comedores de setas sagradas y animales de carga encarcelados.
Al salir me sentía pequeño y cansado, insignificante ante el gran mundo, imaginaba que me miraban desde un satélite y en el bar de las brasileñas ahora daban botellas de whiskey por 20 euros, para cinco amigos.
Había grafitis muy cutres en la calle, jóvenes en el sacrilegio de escribir que no comían sano, cuerpos profanados por la violencia y la vida que no alcanzaban a mejorarse y que no dejaban de estar lejos del mar.
Sentí algo sólido en mi que no podía explicar, una radical revolución sis cambio ni cárcel ni acuerdo.
Algo en mi no estaba de acuerdo y trataba de ser diplomático con mis sensaciones.
Conocer nuevos lugares de la ciudad, salir por los barrios de la zona Pajarillos y encontrarme con un bar que estaba bien, cerraba tarde. Un bar nocturno de madera y azulejos negros en el suelo. En aquel lugar estuve hasta altas horas de la madrugada, pensando que en mi casa todavía seguía siendo de noche mucho tiempo, bebiendo cerveza irlandesa y de importación y escuchando la música que ahora escuchan los veinteañeros, pero yo ya, cercano a los cuarenta años, no puedo entenderla ni disfrutarla.
Cuando empezó a amanecer me acordé de los bares de la calle Huerta del Rey, de aquella época en la que quería estar en sitios nuevos. Habían pasado veinte años.
Cuando llegué a mi casa el sol entraba por las ventanas y dormí de día unas cuantas horas, al despertar volví a poner la luz en funcionamiento e intenté arreglar el fregadero y la cafetera pero ya no tenían remedio, barrí el suelo y luego fregué y creo que no lo hice bien del todo. Encontré unas monedas pequeeñas sobre el sillón rojo de la cocina americana y me las guardé. Luego me conecté un rato a Internet para ver cómo seguían las primaveras árabes. En Egipto había una revolución.
Tenía un trabajo montando cajas de cartón en un almacén al que acudía por las mañanas, el trabajo era sencillo, las cajas se montaban casi solas pero era muy rutinario. Por ese trabajo me pagaban cerca de 400 euros y era de media jornada tan solo, tenía mucho tiempo para pensar.
Luego salía y esperaba a que me ingresaran el día diez en mi cuenta corriente, era dinero no declarado porque la verdad es que casi no era dinero. Había una luz diminuta y difusa en el almacén que llegaba a cansar, eso era lo peor del trabajo y tener que andar para ahorrarse el autobús.
Recuerdo que sería día diez y que cogí una buena cantidad de dinero después del trabajo y me perdí por la ciudad.
Mis pasos solitarios en la madrugada de un sábado por la desierta ciudad entonces y algo de alegría dentro de mi cuerpo y sentimientos de tranquilidad.
De repente me sorprendió un brillo extraño debajo de una farola, algo que no podía entender ni comprender ni saber qué era, fue fulgurante y repentino y desapareció con la misma rapidez que hizo aparición.
Aquel reflejo milagroso dio paso a una serie de extrañas circunstancias en mi vida.
Antes de la llegada de aquella situación solía pasar grandes y buenos ratos en un parque de la ciudad sentado en un banco pensando y viendo llegar las horas, de vez en cuando hablaba con mujeres que salían de su trabajo en un centro de salud cercano, un día me encontré con una de ellas en la calle y tomamos un café.
Ella estaba muy decepcionada por la crisis, cobraba muy poco dinero y tenía a sus hijos mayores en paro y a los pequeños sin ganas de estudiar ni de hacer nada, todos le pedían dinero y ella a penas tenía para la hipoteca, creo que su marido la pasaba una pensión porque estaban divorciados pero siempre tenía problemas económicos.
Cada persona que te encontrabas por la calle te contaba su triste vida, los había sin trabajo o dependiendo de la caridad y los que tenían la suerte de tener trabajo tenían que mantener a familiares que no lo tenían, España estaba en horas bajas y yo no podía hacer nada.
Los bares muchas veces estaban vacíos y sin gente por la crisis, muchos lugares donde antes bullía la vida ahora estaban tristes y desangelados, la pesadumbre de algo filoso y desagradable estaba en las miradas perdidas de aquellos que se cruzaban en mi camino, en su mayor parte cerebros atontados por la televisión y el deporte rey pero tampoco los más intelectuales con dos carnets de biblioteca y viviendo con sus padres se libraban del marchamo del tedio vital de ver cómo sus vidas se desperdiciaban, sin embargo para un tercio de la población no había problemas económicos pero esos siempre estaban trabajando y no te los encontrabas deambulando aburridos por las calles con una excusa en los bolsillos y mucho orgullo en el hablar.
Entonces la casa colapsó, me quedé sin energía eléctrica y también sin cafetera, no podía ducharme en la bañera porque el agua estaba atrancada y tenía suerte de que funcionara la cisterna del retrete porque por lo demás no podía ducharme ni tomar café y tendría que alumbrarme con velas por la noche.
No quería pensar por qué me había quedado sin luz...¿Había pagado los recibos? Puse unas pilas al despertados y a la radio y se me acabó ver la tele e internet. Por la noche a la luz de las velas escuchaba los programas de radio, era una sensación extraña que me desvelaba.
Tardé dos días en darme cuenta de que sin electricidad tampoco podría cocinar porque tenía vitrocerámica, aproveché que tenía que alimentarme de latas para ir al banco de alimentos a perdirlas pues con mi sueldo sólo me lelgaba para fumar y beber y no podía comprar comida, a muchos españoles les pasaba lo mismo y tenían que hacer malabarismos para llegar a fin de mes con sus gastos sólo para el bar y el fumeque, gracias a Dios los bancos de alimentos siempre nos daban comida a aquellos que sólo teníamos dinero para nuestros vicios...¡Lo primero es lo primero!
De todas formas prescindí del teléfono digital y de Internet y me compré un teléfono por veinte euros de tarjeta de prepago, así me ahorré unos 45 euros mensuales.
Un día me llegó una carta de la Seguridad Social, había cotizado tres años en toda mi vida laboral. Cómo tenía cerca de los 40 años tendría que trabajar hasta los 80 años sin parar para poder cobrar una pensión, no me parecía imposible pero no tenía grandes esperanzas en hacerlo y una noche al salir del bar con dos copas de más me di cuenta de que en la vida iba a tener pensión y la verdad es que me dio igual, pero no iba a tener la cara de echarle la culpa de ello al gobierno. Muchos amigos míos estaban igual o peor, ya no iban a tener pensión...¿Qué iba a ser de nosotros? Realmente éramos millones los que estábamos así...¿Qué iba a ser de nosotros?
Al día siguiente me encontré con Edu que me pidió para un café, le pedía para cafés a todo el mundo y vivía de eso. Le dije que no podía pero esta vez era mentira.
Me llamó a la tarde mi amigo Gero para pedirme el ordenador ya que no lo usaba para nada, pero no quería que lo empeñara y me quedara sin él. Luego me llamó Marta para preguntarme si tenía trabajo y cuánto ganaba, debía estar pasando una mala racha, la dije que si quedábamos y que pagaba yo una consumición o dos. Dijo que lo tendría en cuenta, buscaba una casa pero al ver el estado en el que se encontraba la mía no se quiso ni acercar, perdí una buena opción de pasarlo bien. Me dijo que yo no era pobre que pobres son los que nos hacen ser pobres pero yo sabía que sólo era una manera de hablar, a parte que yo no tenía dinero por no haber hecho bien las cosas en mi vida. Con mi sueldo de las cajas me bastaba pero no podía conformarme, buscar algo mejor me estresaba porque sabía que no lo iba a encontrar e iba a perder el tiempo-- y el dinero-- buscándolo, amén de poder encontrarme con algún tipo de timo por el camino, que esa es otra. Pero no me podía quejar, tenía una casa. Una casa que estaba colapsando pero una casa al fin y al cabo.
Todo lo que estaba pasando era un desastre y yo ,o sabía, intentaba pensar que sería de otra manera pero era de la manera que no podía ser. Con el tiempo comprendí que tendría que acabar abandonando mi casa y eso me producía angustia y ansiedad. Pero los cambios estaban ahí y habían venido para quedarse, era así.
Creo que me cogí una pequeña depresión que debido a mi estado de ánimo debido a una vida precaria se volvió todo una situación odiosa, no podía controlar mis sentimientos de frustración.
Sin embargo yo sentía que tenía que ser menos revoltoso y empezar a trabajar en algo serio, sin problemas. Era así y yo no podía evitarlo, era necesario un cambio y el cambio estaba por producirse, pero por el camino sabía que me iba a aburrir.
El karma era la acción y necesitaba mayor acción en mi vida, confeccionarme una lista de trabajos y tareas para estar activo y no vegetar, necesitaba una mayor actividad.
No sabía a dónde me iba a conducir mi nuevo destino pero yo me abría un camino que no quería que nada lo cerrase, mi objetivo era pertenecer al tercio de la población española que estaba sin problemas económicos pero con una casa a punto de colapsar no sé cómo lo podía conseguir.
De repente me llegaron imágenes de caserones abandonados entre fieras, de repente me costaba trabajo seguir. Tenía cierta angustia al despertarme todas las mañanas, la casa se me caía encima, no podía con ella. Mis propósitos de una vida más activa se iban al garete, encontraba en mi un cansancio esencial, un cansancio de siglos y era yo el que quería cambiar pero no sabía cómo. Sentía temor ante el fracaso de mi persona, definitivamente tuve que asearme en el lavabo y tomar café en la plaza. Pasadas dos semanas la cosa no estaba mejor, sencillamente no había hecho nada.
Entonces tuve cómo destino el centro cívico de la calle Maravillas donde me aseaba y me afeitaba, también llenaba las botellas de agua y me las llevaba a casa porque pasadas dos semanas vivía sin electricidad ni agua en mi casa, me habían cortado el agua y me habían cortado la luz. Usaba los servicios de los bares o un barreño que luego limpiaba sobre una alcantarilla, me alumbraba con velas. Después del trabajo iba al albergue de caridad y me daban latas de comida, compraba pan y me hacía bocadillos. El poco dinero del que disponía era para cargar el teléfono de tarjeta prepago y poder beber algunas cervezas--copas ya no--y fumar barato, tabaco de liar de la peor calidad.
Así que me acostumbré a irme a la cama temprano, cuando se ponía el sol, y a despertarme al amanecer con los primeros rayos del astro dorado.
No veía televisión ni internet.
De repente mi vida se volvió mucho más espiritual, sentía la presencia angélica de las almas de los santos que habían pasado tribulaciones cómo yo, sentía su energía y su fuerza nimbándome desde sus oltananzas sagradas.
Tenía que concienzarme de que tenía que abandonar esa casa antes de que los caseros llmaran a los servicios sociales, después de años valiéndome por mi mismo tendría que volver a vivir con mis padres y a pedirles que en su casa me dejaran una habitación, para mi eso representaba un fracaso personal y además ellos vivían en otra ciudad distinta a la mí y tendría que viajar hasta ellos y emprender una nueva vida en la que perdería mi independencia.
Pensaba en todos aquellos que cómo yo se habían quedado sin casa, yo por lo menos no tenía hijos ni estaba casado ni vivía en pareja, sólo mi persona era un problema pero nada más, y ahora venía una nueva oleada de cambios en mi vida en los que yo tenía que discurrir por nuevos senderos, realmente no me apetecía y pensaba dilatar en el tiempo todo lo posible la novedosa situación...¿Podría aguantar unos meses? No lo creía posible. ¿Unas semanas quizás?
Aprovecharía el tiempo para buscar un trabajo nuevo.
Salí a la calle con renovadas fuerzas.
Serían poco más de las cuatro de la tarde y las calles estaban llenas de mendigos y de gente cansada y harta, los borrachos de por la mañana, que todavía no se habían ido a su casa a comer, estaban todavía montando el pollo en algunos bares. El ambiente era sobrecogedor y de pobreza extrema, mi barrio no era de los mejores lugares de la ciudad pero sólo en el centro histórico se estaba bien, por los extrarradios  y arrabales amargos se encontraba uno con deshechos de la humanidad, gente ya sin esperanza unidos a sus cartones de vino, descansando en los parques, golpeados por la crisis ante viejos enfermos con la mirada perdida que también temerosos se acercaban a los parques a ver pasar las horas y se enfrascaban en sus riñas mundanas con otros de su misma condición y sin embargo cómo si no quisieran ser vistos. La gente salía de la ciudad a los pueblos donde había posibilidad de comer al menos y las calles se estaban regando con lo peor de cada casa y al mismo tiempo un  pequeño porcentaje de funcionariado vivía bien y podía pagar sus programas de ayuda contra el alcoholismo y pasar la pensión a su ex-mujer. Por lo demás sabíamos todos que la ciudad estaba colapsando y que pronto habría que irse a vivir a algún pueblo donde la vida y el alquiler estaban baratos y había comida en abundancia, casi todos habían elegido esa opción y en grises autobuses llegaban a la ciudad a divertirse sobre las ocho de la tarde, gastando sus pocos dineros en la citi y haciendo así al menos que la economía no dejara de funcionar, pero el volumen de gente que no tenía nada era cuantioso y se podía palpar en el ambiente las prisas y la frustración por acabar con un vaso de vino rápidamente y pedir otro, maldiciendo contra el gobierno o contra toda la clase política en general, de alguna manera un clima pre-bélico que se azuzaba con la efervescencia de las recientes primaveras árabes y las manifestaciones multitudinarias y acampadas en la plaza Sol de Madrid, donde muchos de provincias acudían a aportar su mirada de odio.
Con una camisa amarilla y una chaqueta verde y un chaleco rojo del mismo calor de mis calcetines salí a la calle con zapatos azules de un azul intenso, hacía esas cosas para sentirme mejor. No hacía mucho tiempo que me habían dado un premio literario y salí a celebrarlo vestido de esa guisa, ahora que iba a perder mi casa también salí a celebrarlo.
Me sentía de otra galaxia, muy sensible y distinto a todo el mundo y consultándolo con amigos me encontraba algo raro, ya no jugaba con mi computadora.
No sabía lo que le pasaba a mi radio, unos tíos pesados querían arreglármela por muy poco precio pero la verdad es que no tenían ni idea y yo no soy un manitas.
Dos y dos son cuatro y hay cosas que son cómo tienen que ser.
Había desparecido y no sabía cómo, de repente y zas...Ya no me encontraba y me sentía cómo si un trasto estratosférico me sentía y por ello me gastara bromas pasadas.
En la calle había un hombre tocando un sintetizador, con mucha energía. Me quedé un rato esperando a que cambiara la melodía. Empezaba a sentirme feliz cuando vi que salían bichos de sus tres pistas de música.
--Y está todo listo--dijo.
Yo me largué un poco asustado, un borracho pasó dando mandobles con los pies a unas latas de cuyo contenido no estaba muy seguro.
Me dirigí a la calle Puente Mayor, hacia el bar Sapo, bar al que llamaban Sapo Encantado porque era su nombre, pero al final todos decían bar Sapo.
Unos viejos bravos me hicieron burla por mi vestimenta, les advertí.
Una pareja de chicas se daba besos.
En fila varios coches rojos con el motor gripado parecían ir más despacio de lo normal cómo si hubiera empezado a llover.
Y era que había empezado a llover.
De repente me entró sueño.
Pensaba en las cosas que eran verdad para todos y que ya veríamos si podían convencernos a todos, incluso en las arañas no se puede asegurar que detecten el peligro.
De repente me estaba enfadando refugiado en el bar Sapo y profiriendo imperturbables risotadas que no podía controlar, me reía y me reía sin saber por qué y de repente relinché cómo un caballo.
Subieron la música del discobar que era la del mismo sintetizador que antes había escuchado, empecé a imaginarme no, a pensar que vivía en un videojuego.
Yo vivía en un videojuego y el mundo era un espejismo.
Empecé a sentir que el mundo real no lo era.
Imaginé niños jugando en el cuarto de los ratones, algo así era la vida. Me dolían un poco los dientes.
Escuché mis propias risotadas y me dio algo de miedo. La gente me miraba.
Me fui del bar y por el camino me leí un libro mientras andaba, una gallina negra pasó bajo mis pies...¿De quién sería?
No quise pasar por debajo de una escalera pero la calle tenía tres escaleras por falta de una, una mujer decía que le apetecía no sé qué a otra.
--Hay que ser más valiente--me dijo un señor al cruzarme con él sin conocerle de nada.
--Cuando termine, iré--le dijo una señora a otra por teléfono.
Estaba lloviendo, frío no hacía.
--Volveré--dije en voz alta ( sin saber por qué)
Y luego un camión gris con el tubo de escape estropeado hizo un ruido infernal.
Busqué otro bar.
Tenía más sueño todavía.
Tenía más sueño todavía, me quedé dormido y entonces me desperté. Estaba soñando que me quedaba dormido y al dormirme me desperté en la vida real. Estaba en mi cama, mi casa todavía existía. Reinaba la oscuridad. Miré el reloj y eran las cuatro de la mañana...¿Dónde estaba? ¡Ah, sí, en una casa alquilada de Valladolid!
Me dormí de nuevo, sin saber que iba a pasar mañana.

PUCELANOS, ANIMAROS A PARTICIPAR EL 11 S EN LA PLAYA